Frenos
Revisa y sustituye tus frenos con total garantía. Tu seguridad y la de los tuyos es lo primero.
El sistema de frenos, clave para tu seguridad
El sistema de frenos es uno de los elementos más importantes de tu vehículo. El líquido de frenos transmite la presión necesaria para que las pinzas actúen sobre las pastillas y estas presionen los discos, generando la fricción que permite reducir la velocidad con seguridad.
Si cualquiera de estos componentes no funciona correctamente, la capacidad de frenado puede verse afectada, poniendo en riesgo tu seguridad y la del resto de conductores. Por eso es fundamental mantener el sistema en perfecto estado.
Señales de que necesitas revisar los frenos
Existen síntomas claros que indican que el sistema de frenado puede necesitar revisión o sustitución de componentes:
El vehículo se desvía hacia un lado al frenar.
Notas vibraciones o movimientos inusuales en el volante.
El pedal de freno está blando o “esponjoso”.
Necesitas ejercer demasiada fuerza para frenar.
Se enciende un testigo de advertencia en el cuadro.
Escuchas un chirrido o rozamiento metálico al frenar.
Ante cualquiera de estas señales, es recomendable acudir cuanto antes a un taller especializado.
Revisión profesional para una conducción segura
Como centro autorizado, sellamos tu libro oficial de mantenimiento o registramos digitalmente la revisión cuando el fabricante lo permite. De esta forma, mantienes intacta la garantía oficial y dispones de un historial de servicio reconocido.
Un mantenimiento correcto y documentado no solo protege tu vehículo, sino que también ayuda a conservar su valor de reventa y su rendimiento original a lo largo del tiempo.
Con Baldajos, tu coche recibe un servicio profesional, seguro y conforme a la normativa europea, combinando calidad técnica, garantía y confianza.
Preguntas frecuentes
Dudas frecuentes sobre los frenos de tu vehículo
Depende del tipo de conducción y del vehículo, pero normalmente las pastillas de freno deben revisarse cada 20.000–30.000 km. Si circulas mucho por ciudad o realizas frenadas frecuentes, el desgaste puede ser mayor. Lo recomendable es revisarlas periódicamente para evitar daños en los discos.
Los discos suelen tener una mayor duración que las pastillas, pero deben sustituirse cuando presentan desgaste excesivo, vibraciones al frenar o pérdida de eficacia. En muchas ocasiones, si las pastillas están muy desgastadas y no se cambian a tiempo, pueden dañar los discos.
Un pedal “esponjoso” puede deberse a aire en el circuito o a un líquido de frenos deteriorado. En este caso es importante revisar el sistema lo antes posible, ya que puede afectar directamente a la capacidad de frenado.
Sí. El líquido de frenos pierde propiedades con el tiempo al absorber humedad. Se recomienda sustituirlo aproximadamente cada 2 años para garantizar una respuesta adecuada y mantener la seguridad del sistema.
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